8 trucos psicológicos para desarmar al cliente en el súper

Publicado en por ADRY

Las compras espontáneas, aquellas en las que el consumidor se deja llevar por sus impulsos, representan entre el 30% y el 60% de las ventas. En muchas ocasiones, sobre todo en los supermercados, este tipo de compras son alentadas por trucos psicológicos que la mayor parte de grandes superficies comerciales dominan a la perfección. How2Marketing los pone a continuación al descubierto:

1. Cuando aumenta el tamaño del carrito de la compra, aumentan también las ventas. Un carrito de la compra grande sitúa al consumidor ante el reto de llenarlo. Si no está lleno, tendrá siempre la sensación de que se le ha olvidado algo y seguirá buscando productos en el supermercado.

2. Situar la caja a la izquierda mejora las ventas. La mayoría de los consumidores son diestros. Por lo tanto, la mejor estrategia es situar la entrada del supermercado a la derecha y la caja a la izquierda. De esta manera, se obliga de alguna manera al cliente a pasar por caja.

3. Reservar un lugar privilegiado en el supermercado a productos de referencia aumenta las ventas. En los supermercados los productos más demandados por el consumidor suelen ser las verduras y las frutas, por lo que conviene reservarles un lugar destacado dentro del establecimiento.

4. Cambiar la disposición de las estanterías de vez en cuando estimula las ventas. Para “sorprender” a los clientes, sobre todo a los que son ya habituales, conviene introducir pequeños cambios en la disposición de los productos en el supermercado para que se vean a obligados a buscar y se vean así tentados por productos que no tenían pensado en un principio comprar.

5. Situar los productos más caros a la altura de los ojos del consumidor es un motor para las ventas. De esta manera, se obliga al cliente a bajar la vista y agacharse en busca de alternativas más económicas y está demostrado que entre el 15% y el 20% de los consumidores renuncia a hacerlo por simple comodidad.

6. Estrechar los pasillos del supermercado aumenta las ventas. Los pasillos estrechos obligan al consumidor a hacer paradas y estas paradas estimulan las compras espontáneas.

7. Agrupar productos temáticamente favorece las compras. Durante periodos especiales como el verano o las Navidades, conviene agrupar en un único espacio todos los productos relacionados con estas dos épocas del año.

8. Al cliente se le conquista por la nariz. Los aromas especialmente estimulantes aumentan la disposición a la compra hasta en un 15% y el tiempo que el usuario invierte en el punto de venta hasta en un 16%

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